Estas notas no son letra chica: marcan qué se puede sostener con una foto y qué conviene dejar abierto. Sirven para leer las fichas, las guías y cualquier comparación entre especies parecidas sin forzar un resultado.
Una imagen orienta, no determina
La identificación visual es un punto de partida. Con una sola foto se puede acercar un género o descartar una opción, pero hay grupos donde la diferencia entre especies depende de detalles que la imagen no siempre captura.
Folíolo no es lo mismo que hoja
En una hoja compuesta, cada lámina pequeña es un folíolo y el conjunto forma una sola hoja. Contar folíolos como hojas enteras es el error más frecuente al describir una planta y cambia por completo la comparación.
Los frutos dan pistas parciales
El fruto aporta información útil, aunque su estado de madurez y la luz modifican lo que se ve. Una imagen de frutos puede acercar una determinación, pero rara vez la cierra por sí sola.
Las fichas son material educativo
Cada ficha describe hojas, flores, frutos y hábitats con criterio naturalista, sin prometer resultados definitivos. Cuando una especie es dudosa, la ficha lo dice en lugar de forzar una respuesta.
Qué conviene fotografiar
Hoja completa con haz y envés, flor de frente y de perfil, fruto si está presente y una vista general del entorno. Con ese conjunto la comparación gana bastante, aunque no siempre alcance.
Consultas por correo
Las dudas se reciben en info@itifitis.com. No hay respuestas automáticas ni plazos garantizados: cada consulta se lee cuando se puede.